Formas de evitar el Cambio Climático
El Cambio Climático afecta a todos los aspectos de nuestra vida diaria, el transporte, la calefacción o incluso nuestra dieta. Cada vez que encendemos la calefacción eléctrica o de gas, estamos directa o indirectamente quemando combustibles fósiles y emitiendo gases de efecto invernadero. Cuando utilizamos el coche, éste emite CO2 de la gasolina o el gasoil que quema el motor, además de gases que producen ozono de bajo nivel, el cual es otro gas de efecto invernadero. Cuando comemos carne o arroz, estamos indirectamente contribuyendo a la producción de metano originado por las vacas o proveniente de los arrozales. Cuando desechamos materia orgánica como comida, sobras y papel, ésta se descompone en vertederos de basura y produce metano. Cuando compramos frigoríficos que usan clorofluoruro de hidrógeno (CFH), éste es uno de los gases de efecto invernadero más contaminante. Si englobamos todo esto, el problema es sobrecogedor y difícil de atajar, pero por otra parte, se pueden llevar a cabo acciones a través de múltiples facetas y comportamientos de la vida diaria.
USO DE TRANSPORTE:
Los autobuses y los trenes rinden hasta 5 veces más en términos energéticos que el coche. Además, usar transporte público reduce el tráfico; por ejemplo, un autobús de dos plantas puede transportar el mismo número de personas que 20 coches totalmente llenos pero ocupa una séptima parte del espacio. Esto ayuda a evitar los atascos, los cuales son especialmente perjudiciales para el medio ambiente. Si disminuyes la velocidad media del coche de 50 km/h a una velocidad de ir a pie (alrededor de 3,5 km/h) el coche necesita 6 veces más gasolina de lo normal. ¡Montar en bici o andar son naturalmente medios de transporte incluso más limpios y saludables!
El 70% de las emisiones de los coches de gasolina de particulares son causados por los arranques, debido a que los motores fríos son de muy bajo rendimiento y necesitan entre 5km y 15km en conseguir una temperatura eficiente.
RESIDUOS:
La contaminación atmosférica, la emisión de humos tóxicos y el volumen de tráfico generado, hace que sean muy lógicas las denuncias de los vecinos cuando se pretende construir una planta incineradora al lado de sus viviendas. Otro aspecto sobre la incineración raramente mencionado es que la ceniza que queda después de la quema, la cual es normalmente entre un 20-30% de la masa de residuo, necesita ser desechada en los vertederos. Además, la construcción de una planta incineradora supone un gran coste de capital. Una vez construido, considerándole utilizable, hará que la incineración sea el método de desecho de residuos en un área determinada, es decir, habrá que rentabilizarlo. Algunos problemas específicos que acarrea la incineración son:
- emisiones atmosféricas de dióxido de sulfuro, dióxodo de nitrógeno, clorina, dioxina y partículas.
- emisiones de gases de efecto invernadero, como CO2 y óxido nitroso (NO2).
- la ceniza que queda después de la incineración necesita ser desechada en vertederos y puede ser tóxica.
ESTRATEGIAS:
No es necesario decir que la mejor estrategia para disminuir la cantidad de residuo que producimos es, REDUCIR la cantidad que acumulamos en el principio. Utiliza una alternativa de consumidor para rechazar productos de embalaje pesado y la bolsa de plástico donde ellos son metidos y, después, REUTILIZA. La siguiente mejor estrategia es RECICLAR el material